La fuente mencionada por Bloomberg ha añadido que funcionarios estadounidenses se reunirán este viernes con ejecutivos de la industria petrolera para hablar sobre Venezuela, y que en esa reunión participarán representantes de Repsol, cuyo principal accionista es el fondo estadounidense BlackRock. La petrolera antaño estatal española desearía restablecer ese comercio, según la fuente mencionada por Bloomberg: la compañía dirigida por Josu Jon Imaz (antaño presidente del Partido Nacionalista Vasco) exportaría crudo que Venezuela tiene almacenado. Fuentes de la energética consultadas por Europa Press han declinado sin embargo realizar comentarios al respecto. El propio presidente Donald Trump planearía participar en la reunión de este viernes con los ejecutivos de las principales petroleras, según ha confirmado un funcionario de la Casa Blanca a Fox Business.
En este sentido, el secretario de Estado de Energía estadounidense, Chris Wright, ha apuntado que la expansión de la petrolera estadounidense Chevron, compañía que ejerce actividad en Venezuela, y el papel de Estados Unidos en el país caribeño podrían llegar "bastante rápido".
"Probablemente veremos un rápido crecimiento de las actividades de Chevron allí. Veremos a Conoco (Phillips), Exxon y docenas de otras empresas estadounidenses preguntándose de inmediato: ¿qué papel constructivo podemos desempeñar? ¿Cómo podemos contribuir un poco a las operaciones existentes? Trabajarán -ha añadido Wright, en declaraciones a Fox- para analizar la situación de la industria y qué consejos y ayuda productiva pueden brindar al respecto".
Todo ello sucede tras el secuestro del presidente del país, Nicolás Maduro, y su esposa, la abogada Cilia Flores, por parte del Ejercito de los Estados Unidos el pasado tres de enero, so pretexto de sus vínculos con el narcotráfico, excusa que también empleó el Gobierno de Estados Unidos (la del narcoterrorismo) en otro sonado secuestro, el del general Manuel Antonio Noriega, que tuvo lugar hace ahora 36 años, tras la invasión de Panamá por parte del ejercito USA.
El presidente de los Estados Unidos, el magnate Donald Trump, ha anunciado por otro lado su decisión de controlar las exportaciones del petróleo venezolano indefinidamente.
Marzo del 25
A finales de marzo, la Administración estadounidense decidió la revocación de los permisos y exenciones concedidas a varias empresas petroleras, incluida Repsol, para exportar crudo desde Venezuela, con el plazo para el fin de sus operaciones del 27 de mayo, que se cumplió al llegar esa fecha. Entre las empresas afectadas, además de la española, figuraban la francesa Maurel et Prom, o la italiana Eni.
Repsol está presente en Venezuela a través de sus participaciones en entidades licenciatarias de gas (Cardón IV, etcétera) y en empresas mixtas de crudo (Petroquiriquire y otras). El país representa el 15% de las reservas probadas totales de la compañía, con más de 250 millones de barriles equivalentes de petróleo.
Repsol ha mantenido su actividad gasista en el país, que concentra la mayor parte del negocio local. De hecho, representa más del 80% de su actividad en Venezuela y no estaba sujeta, en esos términos, a las restricciones aplicadas al petróleo.
La exposición patrimonial de Repsol en Venezuela a 30 de junio era de 330 millones de euros, frente a los 504 millones de euros a que ascendía a cierre de 2024. Esta cifra incluía fundamentalmente la financiación otorgada a sus empresas filiales venezolanas, la inversión en Cardón IV y las cuentas por cobrar con Petróleos de Venezuela SA (PDVSA), que es la petrolera estatal venezolana.
La producción neta media de Repsol en Venezuela en el primer semestre alcanzó los 70.500 barriles equivalentes de petróleo día, frente a los 65.000 barriles equivalentes de petróleo al día durante el mismo período de 2024.
En reiteradas ocasiones, tras la suspensión de la licencia en marzo, el consejero delegado de Repsol, Josu Jon Imaz, ha insistido en mantener "un diálogo constructivo y totalmente transparente" con las autoridades, "incluidas las estadounidenses", con el objetivo de tratar de "garantizar un marco estable" para las actividades del grupo en Venezuela, pudiendo así volver a exportar hidrocarburos como forma de compensación por las deudas históricas que mantiene Petróleos de Venezuela SA con ella.
"Cuando hablo de un marco estable para las actividades, por supuesto, incluye mecanismos viables para monetizar nuestra producción", aseguró el directivo el pasado mes de octubre con motivo de una conferencia con analistas para presentar los resultados de los nueve primeros meses de 2025.
