Planea Energía, compañía de Albacete, ha culminado la puesta en marcha del complejo fotovoltaico Velilla, ubicado en el término municipal de Mantinos, en la provincia de Palencia. Las instalaciones han quedado conectadas a red el 15 de marzo, tras ocho meses de trabajos marcados por las dificultades climáticas. El proyecto, que ha supuesto una inversión aproximada de 25 millones de euros, consolida la presencia de la compañía en Castilla y León y representa un nuevo hito en su estrategia de desarrollo de energías renovables en el territorio nacional. Durante la fase de construcción, el proyecto ha generado alrededor de 200 empleos directos, además de un impacto positivo indirecto en el tejido económico local. En el ámbito ambiental, el desarrollo ha incluido medidas compensatorias orientadas al arreglo y recuperación de áreas degradadas, reforzando el compromiso de la compañía con una implantación sostenible e integrada en el entorno.
El complejo está integrado por tres plantas independientes —Velilla Rotonda I, II y III— con potencias instaladas de 11,985 MW, 11,985 MW y 11,99 MW, respectivamente, lo que eleva la capacidad total conjunta hasta casi 36 MW.
Cada una de las instalaciones cuenta con 19.500 módulos fotovoltaicos bifaciales y ocupa en torno a 27,81 hectáreas, una superficie equivalente a cerca de 39 campos de fútbol. Cada planta generará una producción anual estimada de alrededor de 18,5 GWh, lo que sitúa la generación conjunta del complejo por encima de los 55 GWh al año. Esta energía será suficiente para abastecer aproximadamente a unas 21.000 viviendas y evitará la emisión de unas 130.000 toneladas de CO₂ anuales por planta, contribuyendo de forma significativa a la descarbonización del sistema energético.
En este complejo, Planea Energía ha actuado como contratista principal bajo la modalidad EPC (Engineering, Procurement and Construction), asumiendo de forma integral todas las fases del proyecto. Esto ha incluido la ingeniería la tramitación técnica, la planificación y dirección de obra, la adquisición y logística de los principales equipos y materiales, la ejecución civil y eléctrica, el montaje electromecánico, la supervisión de calidad y seguridad, así como la puesta en marcha, las pruebas de funcionamiento y la conexión final a la red. Además de la ejecución, también asumirá los servicios de O&M (Operación y Mantenimiento) de la planta, ofreciendo una gestión integral que abarca la monitorización en remoto, el mantenimiento preventivo y correctivo y la optimización continua del rendimiento. Este modelo de gestión integral permite a la compañía garantizar la máxima eficiencia operativa de las instalaciones, asegurar su disponibilidad y prolongar su vida útil, reforzando así la rentabilidad del proyecto a largo plazo.
