Se esperaba que la Ley de Aceleración Industrial de la Comisión Europea se centrara en reforzar la capacidad industrial en Europa para las tecnologías limpias de la UE y permitir que otras industrias mantuvieran su competitividad mediante el acceso a energía asequible y cadenas de suministro fiables. “Todo ello conduciría a un posicionamiento competitivo favorable de los productos fabricados en la UE y a la protección de millones de puestos de trabajo en Europa”, afirman desde Solar Heat Europe.
Los borradores anteriores de la ley sí apoyaban explícitamente la energía solar térmica con propuestas concretas, pero un cambio de última hora en la versión publicada el pasado 4 de marzo elimina la energía solar térmica del ámbito de aplicación de las disposiciones relativas a los productos fabricados en Europa, las intervenciones públicas y la contratación pública.
“Esta supresión debilitaría las señales de demanda de energía solar térmica fabricada en la UE, inclinaría el terreno de juego hacia las importaciones más baratas y socavaría la cadena de valor de la energía solar térmica europea, que sustenta miles de puestos de trabajo en la fabricación y en la cadena de suministro cualificada en toda la UE”, afirman desde la patronal.
“Al no incluir explícitamente la energía solar térmica en las disposiciones sobre «Made in Europe», contratación pública y ayudas públicas, la ley corre el riesgo de producir el efecto contrario al que pretende: debilita la cadena de suministro de calor limpio de Europa y abre la puerta a la competencia desleal, lo que deja a la energía solar térmica fabricada en la UE en desventaja frente a otras tecnologías de cero emisiones netas”, advierten.
“No se trata de una petición especial sectorial. Es una cuestión de coherencia. Si la UE quiere que el sello «Made in Europe» tenga algún significado, no puede excluir una tecnología limpia probada que Europa ya fabrica”, ha declarado Guglielmo Cioni, presidente de Solar Heat Europe.
“No repitamos los errores del pasado: la Unión Europea debe proteger las tecnologías de energía renovable producidas en Europa de la competencia desleal de los productos importados. Instamos a los colegisladores a que vuelvan a incluir la energía solar térmica europea en los requisitos del «Made in Europe», incluidas las disposiciones relacionadas con la contratación pública y otras formas de intervención pública, devolviendo a la energía solar térmica el lugar que le corresponde en la Ley de Aceleración Industrial. Ahora es el momento de apoyar las tecnologías limpias de la UE, dinámicas y probadas”, concluye Cioni.
