La Asociación de la Industria Solar Térmica (ASIT), en el marco de la feria Genera celebrada esta semana en Ifema Madrid, ha presentado el Informe Anual 2025 de la Energía Solar en España. Según se desprende del estudio, a lo largo de 2024 se han instalado en España un total de 59,5 MWth (85.000 metros cuadrados), lo que se traduce en una caída del 38% respecto al año 2023.

Unos resultados que llevan, por su parte, a superar la cifra de 3,67 GWth en el acumulado de potencia instalada en nuestro país, o lo que es lo mismo, más de 5,2 millones de metros cuadrados instalados y en operación en España. A pesar de estos datos, Oleguer Fuertes, presidente de ASIT, señalaba que "España cuenta con la posibilidad de llegar a los 25 millones de tejados, es decir, multiplicar por seis la capacidad actual".

Otros datos que se desprenden del estudio es una evolución del mercado entre 2005 y 2024, en el que este último año es el más bajo de toda la gráfica. Por su parte, el mejor año de la solar térmica fue el 2008 con 465.000 metros cuadrados ocupados. El informe también señala que en 2025 se espera un crecimiento del mercado de la solar térmica gracias a la construcción de viviendas y a las ayudas públicas de los diferentes organismos. Además, también favorecerá la extensión del incentivo de los CAE.
Más datos:
• Los fabricantes de captadores solares con fábrica en España han suministrado el 40% de los captadores instalados en España.
• En España existe una capacidad aproximada de producción de 1 millón de metros cuadrados.
• Se han exportados más de 50.000 metros cuadrados a 51 países.
XVII Congreso de la Energía Solar Térmica
Un informe presentado en Ifema durante la celebración del XVII Congreso de la Energía Solar Térmica que ha reunido a representantes institucionales, empresas del sector y expertos en innovación. La jornada fue inaugurada por Oleguer Fuertes, presidente de ASIT y Solplat, quien presentó un informe económico sobre los Certificados de Ahorro Energético (CAE) y destacó que "los porcentajes de apoyo económico asociados a los CAE certificados pueden resultar especialmente atractivos para las instalaciones solares térmicas, hasta el 50%. Además, el análisis presentado muestra que los CAE aportan una oportunidad significativa para mejorar la competitividad de la tecnología, gracias al incentivo económico directo vinculado al ahorro conseguido".
El XVII Congreso de la Energía Solar Térmica contó también con la intervención de Carlos Blanco (Miteco), quien explicó la evolución del sistema de CAE y las nuevas fichas técnicas específicas para solar térmica; con Antonio J. Ruiz, CEO de Bettergy, que presentó la plataforma CAEs para ASIT, destinada a facilitar la gestión de proyectos y a impulsar la participación del sector en el sistema de certificados.
En el ámbito internacional, Marisol Oropeza presentó la comunidad global Heat Changers y la etiqueta Solergy, iniciativas enfocadas en reforzar la visibilidad y la calidad de los colectores solares térmicos. Por su parte, Juan A. Avellaner Lacal, coordinador de Solplat, expuso la situación actual de la innovación en almacenamiento térmico masivo, clave para mejorar la flexibilidad energética y apoyar la descarbonización industrial.
La jornada fue clausurada por Carmen López Ocón, directora de Energías Renovables y Mercado Eléctrico del IDAE, quien repasó las políticas de apoyo a la energía solar térmica y subrayó varios mensajes clave sobre su papel en la transición energética:
• La transición energética requiere un uso eficiente de tecnologías renovables térmicas para reducir el consumo de combustibles fósiles en la generación de calor y climatización.
• Las energías renovables térmicas, como la solar térmica, son tecnologías maduras y sostenibles, adecuadas para cubrir necesidades de calor en los sectores residencial, industrial y de servicios.
• La solar térmica es una tecnología de fabricación europea y nacional, lo que contribuye al desarrollo industrial, a la creación de empleo y a una mayor independencia tecnológica.
• La hibridación de la solar térmica con otras tecnologías renovables (biomasa, bombas de calor o integración en redes de calor) permite incrementar la eficiencia energética y reducir emisiones.
