El Gobierno autonómico defiende que la singularidad insular no es un detalle administrativo, sino una condición estructural. Sistemas eléctricos aislados, menor tamaño de mercado y particularidades territoriales exigen, según el Ejecutivo, una subasta diferenciada que permita adaptar el proceso a la realidad energética y económica de las islas.
Al frente de la reunión ha estado el consejero de Transición Ecológica y Energía, Mariano Hernández Zapata, acompañado por la viceconsejera Julieta Schallenberg y el director general de Energía, Alberto Hernández. Zapata ha insistido en que Canarias aspira a ser pionera en el desarrollo de la eólica marina en España, pero para lograrlo necesita un marco ajustado a sus sistemas eléctricos insulares.
Entre las propuestas trasladadas al Ministerio destaca que el área canaria no compita con otras demarcaciones marinas, al no compartir mercado eléctrico ni condiciones operativas con el sistema peninsular. Además, el Ejecutivo insular solicita que la primera subasta incluya un área marina frente a Gran Canaria con un cupo cercano a los 250 megavatios (MW).
El planteamiento autonómico va más allá del reparto territorial. En concreto, Canarias considera que esta primera fase debería contemplar la adjudicación de un único parque eólico marino. La fórmula, sostienen, permitiría aprovechar economías de escala, optimizar infraestructuras y simplificar la gestión administrativa. En un territorio fragmentado y con redes eléctricas limitadas, la integración técnica no es un trámite menor, sino el corazón del proyecto.
Schallenberg ha subrayado que la implantación de la eólica marina marcará "un antes y un después" en el modelo energético canario, al acelerar la descarbonización y abrir oportunidades industriales y de empleo. En un archipiélago históricamente dependiente de combustibles fósiles importados, cada megavatio renovable supone menos emisiones y menos vulnerabilidad externa. La transición energética aquí no es solo una consigna climática: es también estrategia económica.
Camino a WindEurope 2026
La reunión también ha servido para mirar hacia el escaparate europeo, ya que Canarias quiere presentarse como un territorio clave para el desarrollo de esta tecnología en España con su participación en la próxima edición de la WindEurope Annual Event, que se celebrará en Madrid del 21 al 23 de abril de 2026.
La feria, organizada por la asociación WindEurope, es el principal encuentro anual del sector en el continente. El actual Ejecutivo canario ya ha participado en las ediciones celebradas en Bilbao y Copenhague, consolidando una estrategia de presencia bajo la marca conjunta "Canarias".
El consejero delegado de Proexca, Pablo Martín Carbajal, ha explicado que el evento representa una oportunidad clave para las empresas que cubren toda la cadena de valor de la eólica marina, desde la ingeniería y la logística portuaria hasta la fabricación de componentes y servicios especializados. Proexca actúa como entidad agrupadora, facilitando la participación conjunta del sector público y privado y promoviendo tanto la internacionalización de empresas canarias como la captación de inversión extranjera.
La V Mesa de la Eólica Marina se consolida así como un espacio de coordinación institucional y sectorial orientado a garantizar un desarrollo ordenado de esta tecnología. En el debate no solo están los megavatios, sino también la compatibilidad de usos en el mar, la protección ambiental y el respaldo social.
En un territorio donde el viento ha sido durante siglos aliado de la navegación, ahora puede convertirse en la columna vertebral del sistema energético del futuro. La cuestión no es si sopla -eso en Canarias es toda una certeza física-, sino cómo convertir ese flujo invisible en una transformación industrial y climática bien planificada. La próxima subasta estatal será la primera prueba real de esa ambición.
