El Informe Anual 2025 de ASIT Solar Térmica cuantifica en 59,5 megavatios térmicos (MWt) los instalados en España en 2024 (85.000 metros cuadrados, m2). El dato implica una caída, brutal, del 38% respecto al año anterior (el sector cerró 2023 con 137.500 m2). En el acumulado, ASIT computa 3.670 MWt de potencia instalada en España (5,2 millones de m2). Pero quizá el dato que más poderosamente llama la atención en esta edición 2025 es que 2024 es el peor curso de los últimos 20 años en m2. El segundo peor hay que ir a buscarlo a 2005, que registró 95.100 m2 (véase página 10 de la Memoria ASIT 2025). Afortunadamente, ASIT Solar Térmica prevé mejores números para el año 2025, “gracias al crecimiento de la construcción de viviendas: durante el año 24 se ha iniciado la construcción de 127.000 viviendas (+16,7% vs 2023), y se han finalizado cerca de 98.000 (+11,7%). Las ayudas del Instituto para la Diversificación y Ahorro de la Energía y las comunidades autónomas dentro del marco Feder 2021-2027 y los CAE (Certificados de Ahorro Energético) son otros dos factores que ASIT considera van a animar el mercado.
La tecnología solar térmica –presumen en la Asociación– es autóctona, “fabricada en Europa, basada en materias primas locales y con una cadena de valor cercana”. La mayor parte de la demanda de equipos solares térmicos en la Unión Europea –insiste la Asociación– se satisface con “producción europea, con materiales reciclables y abundantes (vidrio, acero, cobre), y está plenamente alineada con la economía circular”.

Y otro aviso para navegantes
A pesar de la caída del mercado, la tendencia apunta al alza, según el presidente de ASIT, Oleguer Fuentes: “sectores como alimentación, bebidas, química o textil incorporan soluciones solares para procesos entre 30ºC y 400ºC, con plantas de gran escala que han pasado de dos megavatios térmicos a más de 30 MWt, y costes del calor en el entorno de los 20-30 euros el megavatio hora” (por solar térmica de baja temperatura se entiende aquella que alcanza los 150ºC; la de media iría de 150ºC a 400ºC).
En España, y según los datos de ASIT, el sector industrial solar térmico tiene una capacidad aproximada de producción de un millón de metros cuadrados. En 2024, las fábricas españolas de captadores solares térmicos produjeron sin embargo solo el 8% de su potencial: 85.000 metros cuadrados, de los que 50.000 fueron exportados a medio centenar de países.
El Sol es la fuente más mayúscula de energía térmica, de esa energía que alimenta los hogares (se estima que aproximadamente la mitad de toda la demanda energética doméstica es térmica) y/o de esa que demandan los procesos industriales (alrededor del 75% de la demanda de energía de la industria es demanda de calor).
Pues bien, para el calor de proceso industrial a baja temperatura (hasta 400ºC), los sistemas solares térmicos –sostiene ASIT en su Informe Anual 2025– son “una excelente opción: más de mil sistemas que operan en diversos sectores industriales en todo el mundo lo demuestran de manera impresionante”.

Dependiendo de la temperatura del calor necesario, se utilizan diferentes tipos de colectores solares térmicos. Por ejemplo: colectores de aire, colectores de placa plana y tubos de vacío para temperaturas de hasta 100ºC y colectores solares térmicos de concentración, como placas Scheffler, colectores Fresnel y colectores cilindro-parabólicos para temperaturas de entre 100ºC y 400ºC (tecnología esta más conocida por termosolar).
Según un estudio realizado por la empresa alemana solrico15, en febrero de 2025, el número de sistemas solares térmicos para producción de calor industrial asciende al menos a 1.315 en todo el mundo, con un área de colectores de 1.531 millones de metros cuadrados relacionada con una capacidad de 1.071 megavatios térmicos.
El mercado de sistemas solares térmicos para producción de calor industrial –explican desde ASIT– fluctúa de un año a otro, “pero en promedio se han puesto en marcha aproximadamente cien nuevos sistemas con una capacidad promedio de 1,1 MWt cada año entre 2017 y 2024”.
Y un último apunte: la energía solar térmica –explican desde ASIT– proporciona la mejor densidad de energía, “produciendo de tres a cuatro veces más energía para una misma área que la solar fotovoltaica”.
