La Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) ha aprobado -sostiene aelēc- un nuevo modelo retributivo para la distribución eléctrica y una tasa de retribución financiera (TRF) que constituyen "una reforma de carácter claramente disruptivo que se ha planteado sin un proceso suficiente de diálogo ni de contraste técnico con el sector, pese a su impacto estructural y de largo alcance" (la Comisión niega la falta de diálogo). Sea como fuere, la tasa de retribución financiera propuesta resulta para las grandes distribuidoras de electricidad "insuficiente para atender las necesidades reales del sistema y sitúa a España a la cola de los países de nuestro entorno". Mientras otros Estados miembros de la Unión Europea están reforzando sus marcos regulatorios para atraer inversión y acelerar el despliegue de redes, España -asegura la Asociación de Empresas de Energía Eléctrica- corre el riesgo de quedarse rezagada en el vagón de cola de la inversión en infraestructuras eléctricas: "perdemos la oportunidad de ser el quinto país de Europa con mayores inversiones en redes como apuntaba eurelectric en su estudio de Grids for speed”.
La Asociación de Empresas de Energía Eléctrica (aelēc) presentó en septiembre un informe, elaborado por Deloitte, en el que aseguraba que el "marco retributivo" vigente era poco atractivo para la inversión. Ahora mismo -decía aelēc- España cuenta con la menor Tasa de Retribución Financiera de las inversiones en redes de distribución en Europa (5,58%); en ese momento (septiembre) la Asociación consideraba positiva la propuesta de la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia de elevar ese porcentaje hasta el 6,46 (la Comisión había planteado originalmente cifras menores), pero aelēc insistía en todo caso en que ese 6,46 seguía siendo insuficiente y miraba a países como Austria (7,3) o Italia (8,8). Lo cierto es que, en Austria, la principal distribuidora es propiedad de la empresa estatal austríaca Verbund, y en Italia, el principal accionista de la energética Enel es el estado italiano. En España, sin embargo, las empresas distribuidoras son todas privadas.
La distribución de electricidad es un negocio regulado. Es el Gobierno el que determina cuánto se le ha de pagar a las distribuidoras (Iberdrola, Endesa, Naturgy, EDP y compañía). El Gobierno determina esa cuantía cada año, y la cantidad en cuestión, que se embolsan las susodichas Iberdrola, Endesa, Naturgy y compañía, es costeada entre todos los usuarios de electricidad, cada uno de los cuales, en función de unos criterios determinados, paga lo que le corresponde. Hablamos de una factura de más de 5.000 millones de euros al año, que esa es la cantidad (más de 5.000 millones de euros año) que el Gobierno ha considerado adecuada en todos estos últimos años para retribuir a las distribuidoras, que son propietarias de sus redes, redes por las que circula la electricidad. Esa es la radiografía general.
Pues bien, la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia acaba de aprobar la resolución (RAP/DE/009/25) que establece los precios de los peajes de transporte y distribución para 2026. Según esa resolución, Red Eléctrica, operador y transportista único del sistema eléctrico nacional, verá retribuida su actividad con 1.184 millones de euros en 2026, doce puntos más que este año que ahora concluye (+12,1% con respecto a 2025), mientras que la retribución a las distribuidoras de electricidad (Endesa, Iberdrola, Naturgy y EDP son las cuatro más importantes) ascenderá en 2026 hasta los 5.423 millones de euros (+2,5% con respecto a la retribución de 2025).
Y, por otro lado, la CNMC ha elevado en 100 puntos básicos con respecto al período anterior (acaba de hacerlo también ahora) la tasa de retribución de las actividades de transporte, operación del sistema (que cobra Red Eléctrica) y distribución de energía eléctrica (cobran Endesa, Iberdrola, EDP, Naturgy). "La tasa -asegura la CNMC- aporta certidumbre regulatoria, facilita la planificación de las inversiones y reduce la volatilidad, alcanzando en el periodo regulatorio 2026-2031 el 6,58%".
Las grandes compañías eléctricas que operan en distribución en régimen de cuasi oligopolio no están de acuerdo, y creen que esos números dificultan la atracción de capital y no son coherentes con los objetivos de "electrificación, transición energética y reindustrialización que el propio país se ha marcado". Sin una TRF "adecuada" y un marco regulatorio "estable, predecible y alineado con las necesidades del sistema", las inversiones en redes -vaticinan las eléctricas- "simplemente no llegan".
Más allá de los números concretos, en todo caso, aelēc denuncia que el nuevo modelo retributivo ha sido aprobado "sin debate alguno con el sector"; la asociación lamenta por otro lado que no se hayan tenido en cuenta tampoco las alegaciones del Consejo de Estado; considera que la propuesta de la CNMC dificulta la electrificación del país y la autonomía energética y concluye que, en resumen, "se ha aprobado un recorte de los gastos reconocidos del servicio eléctrico sin precedentes".
Los datos de acceso y conexión a cierre de 2025 confirman -recuerdan desde aelēc- que solo se han podido otorgar en torno a doce gigavatios (12 GW) "en un contexto de fuerte crecimiento de la demanda y con una red de distribución claramente saturada en muchas zonas". Esto pone de manifiesto -apuntan desde la Asociación- que el principal cuello de botella para la electrificación no es la falta de proyectos, sino la insuficiente capacidad de las redes para absorber nueva demanda.
La propuesta de aelēc
«España necesita un marco retributivo que esté a la altura del reto, que reconozca el papel estratégico de las redes de distribución y que favorezca decididamente la inversión. Solo así será posible responder a la creciente demanda, facilitar el acceso y la conexión, y cumplir con los objetivos de transición energética y competitividad económica. (...) Desde el sector, consideramos necesario introducir cambios en el modelo retributivo aprobado, para que realmente incentive la inversión y sea coherente con las necesidades del sistema eléctrico. Queremos poder iniciar cuanto antes un periodo de diálogo y trabajo conjunto con la CNMC, con el objetivo de construir un marco estable, predecible y alineado con los objetivos de transición energética, que corrija los efectos de la aprobación de ayer y reduzca el riesgo regulatorio frente a países vecinos»
Sobre la proactividad de las empresas propietarias de redes, el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico señalaba, en la memoria económica del Proyecto de Real Decreto por el que se regulan los planes de inversión de las redes de transporte y distribución de energía eléctrica, proyecto que presentó hace unas semanas, lo siguiente:
«La información disponible sobre las inversiones acometidas en los últimos años pone de manifiesto que no se están agotando los límites máximos de inversión habilitados por el marco normativo en vigor, ni en transporte ni en distribución»
EDP ha declarado casi 1.000 millones de euros de beneficio neto en los nueve primeros meses de 2025. Endesa ha declarado más de 1.700 millones de euros de beneficio neto en ese lapso. Iberdrola, más de 5.300 (la compañía que preside José Ignacio Sánchez Galán anunciaba hace unas semanas un "dividendo a cuenta récord" para sus accionistas.
Los principales accionistas de Iberdrola son el fondo soberano de Catar -Qatar Investment Authority-, el fondo privado estadounidense BlackRock y el gestor del fondo soberano de Noruega, Norges Bank. El propietario de Endesa es el Grupo Enel, cuyo principal accionista es el estado italiano. El principal accinionista de EDP es el estado chino.
Como ya es habitual, en la neolengua del oligopolio, recorte significa que no van a tener garantizados beneficios muy por encima de la inflación. Cuando la gente ve cómo su sueldo pierde poder adquisitivo, estas empresas, mejor dicho, fondos de inversión a los que nuestro país le importa un pimiento, se quejan de que no van a ganar todo lo que les gustaría. Si Trump está comprando agresivamente paquetes de acciones de grandes empresas para tener control (mérito yo del capitalismo norteamericano) no sé entiende que no nacionalismos de una vez la energía eléctrica y que se vayan por ahí estos señores.
